¿Qué es la prospectiva y cómo se usa en el diseño de la formación ocupacional y en perfiles profesionales en sectores emergentes?

Es habitual que la sociedad centre sus debates en torno a acontecimientos que tienen lugar en el momento presente o, en todo caso, y desde una visión más histórica, analizar el pasado. Sin embargo, entender desde hoy lo que puede suceder mañana es algo que, por el propio desafío que supone nos provoca inseguridad e inquietud. 

A través de los estudios de prospectiva se realiza una valiosa orientación a la inversión pública y privada, al ofrecer pautas y conclusiones sobre las demandas y necesidades de formación y empleo, ayudando a reducir los márgenes de incertidumbre con que nos enfrentamos en el futuro. 

Los estudios de prospectiva parten de la realidad y necesidades de la sociedad y de los colectivos con dificultades de inserción para la identificación de los aspectos clave y de las barreras y desafíos para su desarrollo e incorporación. Ello permite el establecimiento de prioridades de actuación a tres niveles: 

  • Política social y de empleo de la Administración Laboral
  • Orientación profesional y formativa.
  • Estrategias personales de acceso al empleo y a la riqueza.

¿El futuro deseable es el futuro sostenible ?

  • La actuación para limitar a 2 grados C el calentamiento de la Tierra creará puestos de trabajo
  • La transición hacia la sostenibilidad agrícola y la economía circular dará lugar a más y, a menudo, mejores empleos
  • Los empleos dependen mucho de un ambiente sano y estable y de los servicios que se obtienen del mismo
  • Se puede promover el empleo y mitigar los efectos del cambio climático aplicando políticas complementarias
  • En el marco jurídico pueden preverse medidas que promuevan la sostenibilidad de la economía y aseguren trabajo decente
  • El diálogo social contribuye a que la transición ecológica de la economía sea una transición justa

¿ Qué factores contribuyen a la incertidumbre ?

La realidad social se configura como una amalgama de causas y de azares influida por factores sociales tales como el envejecimiento poblacional, que entre otros factores ha generado una creciente brecha de salud asociada a la edad; por otro lado, el incremento del poder y la influencia de las mujeres en el ámbito político y económico como hasta ahora nunca visto, ha dado lugar a un profundo cambio ético en que predominan los cuidados de las personas y la Naturaleza sobre la explotación, y la cooperación sobre la competencia. 

La creciente desigualdad económica cada vez más acentuada entre grandes conjuntos de la población.  Los cambios en los medios de comunicación, que han dado lugar, gracias a Internet a modelos distribuidos en los cuales, los ciudadanos pueden ser a la vez consumidores y productores de información.  A la par se ha producido profundos cambios en la estructura familiar, en las relaciones interpersonales y de género.  

A nivel económico, la economía compartida y distribuida genera profundas diferencias frente a los modelos centralizados de la Segunda Revolución Industrial. La producción y el consumo Peer To Peer (P2), la transición hacía una economía circular y la ralentización del crecimiento económico generan profundos cambios en el mercado de trabajo basado sobre todo en la información y el conocimiento, pero sobre todo con la necesidad de generar soberanías y capacidades de supervivencia ante situaciones de catástrofe social y medioambiental 

En cuanto a los cambios tecnológicos, la computación en la nube junto con el uso del Big Data, la Inteligencia Artificial y el Aprendizaje Automático han dado lugar a otras formas de trabajar y generar empleo y prosperidad muy vinculadas al conocimiento y la ciencia.  La fabricación avanzada y local a través de la impresión 3D, el uso de nuevas monedas descentralizadas como las criptomonedas o las monedas locales, permiten realizar transacciones seguras con total trazabilidad a través del blockchain y las tecnologías distribuidas P2P.  Las redes sociales y la tecnología móvil permiten una mayor democratización y penetración de la tecnología en casi el total de las actividades humanas.  

Obviamente todos estos factores de cambio tienen importantes consecuencias en las relaciones sociales y políticas a gran escala, generando profundas crisis en los sistemas políticos tradicionales, en el modelo de integración y comercio mundial: Terrorismo global, guerras por la hegemonía, nos invitan a reflexionar y a buscar soluciones ante estos desafíos de las sociedades actuales. Todo ello enmarcado por una profunda crisis medioambiental que nos ha llevado a los límites de los recursos naturales, energéticos y de materias primas.  

¿ Cómo abordar el cambio desde una perspectiva resiliente ?

Entendiendo la vulnerabilidad como la capacidad disminuida de una persona o un grupo de personas para anticiparse a los factores del cambio, hacer frente y resistir a los efectos de una situación de desempleo y de mejorar la empleabilidad de ciertos colectivos disponiendo de mejores y nuevas oportunidades.

Para contrarrestar la vulnerabilidad ante el mercado de trabajo es necesario:

  • Reducir en la medida de lo posible la incertidumbre mediante, prospección, predicción y alerta.
  • Fortaleciendo la capacidad de adaptación a través de la capacitación, cualificación y adecuación.
  • Abordando las causas subyacentes a la vulnerabilidad, como la pobreza, el mal gobierno, la discriminación, la desigualdad y el acceso insuficiente a recursos y medios de subsistencia.

Para ello debemos utilizar el conocimiento de las ciencias sociales y humanas para apoyar las políticas y crear capacidades, en segundo lugar transmitir conocimientos mediante actividades de investigación-acción y por último contribuir a los debates y programas de política insular y regional, aportando elementos de contraste.